Primera revisión: qué puede decidirse y qué no
La solicitud inicial permite comprobar si el asunto encaja, si existe una urgencia visible y qué documentación resulta necesaria. No sustituye el análisis jurídico ni implica aceptación automática del encargo. Tras esa revisión se prepara una propuesta escrita de alcance, fases y honorarios.
El expediente se construye con capas
1. Personas y posiciones
Se identifica quién es heredero, legitimario, legatario, cónyuge, albacea, contador-partidor, apoderado, acreedor o representante. Cada posición tiene derechos, cargas y legitimación diferentes.
2. Ley aplicable
Se separa vecindad civil, residencia habitual, nacionalidad, régimen matrimonial y situación de los bienes. En una herencia internacional se coordinan también autoridades y documentos.
3. Patrimonio
Se prepara un inventario provisional que distingue bienes no discutidos, bienes controvertidos, deudas, créditos, donaciones y operaciones que deben investigarse.
4. Cronología
La cronología vincula cada hecho con su documento y permite identificar plazos, actos de aceptación, oposición al uso, retiradas de fondos o cambios de capacidad.
5. Objetivo y alternativas
No es lo mismo querer información, preservar un bien, recibir una cantidad, adjudicarse una vivienda, vender, impugnar un testamento o defenderlo. Se compara el coste, la duración, la prueba y el riesgo de cada camino.
Profundidad y utilidad
El análisis debe resolver la cuestión jurídica general, pero también hacer visibles los hechos que pueden cambiar el resultado individual: fechas, documentos, prueba, cuantías, plazos y decisiones estratégicas.
Comunicación y trabajo a distancia
La revisión documental, la preparación de cronologías, buena parte de la negociación y numerosas actuaciones pueden organizarse a distancia. Cuando sea necesaria intervención presencial, notarial, pericial, procesal o internacional, se coordina el profesional adecuado y se informa previamente.
Qué recibe el cliente
- Definición del problema y de la posición jurídica.
- Relación de datos y documentos pendientes.
- Valoración de urgencias y plazos.
- Alternativas de actuación y riesgos.
- Propuesta escrita sobre el trabajo necesario y sus honorarios.
- Actualización cuando cambian los hechos o la estrategia.